T e cuento algunas
cositas que se me cruzan por la cabeza antes de dormir…?
Sentada en el salón de baile,
veía las parejas tan juntas que parecían ser un cuerpo nadando en una piscina temperada, transpiraban y sus mejillas se rozaban acariciándose suavemente con pudor y respeto, las exhalaciones entibiaban el lugar y yo, seguía sentada en el salón.
Meses esperando el día, noches a oscuras, sola en la cama, imaginando como seria reconocer mis latidos rebotando en su pecho y dejando caer un suspiro que escalofríos provocarían al resbalar por su cuello.Imaginando que mi mano estaba tibia y acompañada, que los intelectos se hacian voz y la discusión se acaloraba y los argumentos brotaban, y los ceños se fruncian, y el vientre se apretaba, y que intentaba salir corriendo y ….un abrazo largo y redondo nos calmaba como una taza de leche tibia con vainilla un fría mañana.
Muchas personas esa noche en el salón mirándose unos a otros, hombres solos, mujeres solas, al acecho del especial reservado por el destino para si.
Lo elegí , con mis ojos, con mi boca, con mis manos.
No fue por su porte de príncipe alemán, ni por su bigote de mexicano recio, ni por su voz ronca y varonil, no fue por los mails extensos y plagados de bellas palabras seductoras, ni por las llamadas para despertarme con un beso cada mañana, ni por las flores que cada sábado llegaban, envueltas en celofán amarillo y que perfumadas regalaban su aroma al abrir sus pétalos escritos con versos rosas.
No fue por eso que le elegí…
Porque yo no era tampoco una princesa tersa y joven, ni un hada de mágica luz celeste, ni la ninfa regalada del olimpo, no fue por eso que le elegí…
Lo elegí , con mi mente, con mis sueños, con mi alma.
No fue por su constancia , ni por su paciencia, ni siquiera por los títulos que engalanaba con nobleza, no fue por los sueños que riendo contaba, ni si quiera por el brillo de sus ojos cuando me miraba.
Lo elegí, porque entre muchos descubrí que ni uno solo, sostenía sobre su frente, la simpleza del deseo impreso en la roca del tiempo, ese que deja el viento cuando acaricia la roca por años largos y deja huellas de un silbar travieso y porque sin escudos camina y sonríe sin prisa y el rigor lo vuelve canción, y la desesperanza la guarda en ese rincón….para que descanse y se vuelva energía y satisfacción.
Sentada estaba yo en el salón, mirando como bailaban pegados, nadando y flotando esa bella canción, que duró días , meses, años y yo seguía sentada en el salón.…….por ahora….
cositas que se me cruzan por la cabeza antes de dormir…?Sentada en el salón de baile,
veía las parejas tan juntas que parecían ser un cuerpo nadando en una piscina temperada, transpiraban y sus mejillas se rozaban acariciándose suavemente con pudor y respeto, las exhalaciones entibiaban el lugar y yo, seguía sentada en el salón.
Meses esperando el día, noches a oscuras, sola en la cama, imaginando como seria reconocer mis latidos rebotando en su pecho y dejando caer un suspiro que escalofríos provocarían al resbalar por su cuello.Imaginando que mi mano estaba tibia y acompañada, que los intelectos se hacian voz y la discusión se acaloraba y los argumentos brotaban, y los ceños se fruncian, y el vientre se apretaba, y que intentaba salir corriendo y ….un abrazo largo y redondo nos calmaba como una taza de leche tibia con vainilla un fría mañana.
Muchas personas esa noche en el salón mirándose unos a otros, hombres solos, mujeres solas, al acecho del especial reservado por el destino para si.
Lo elegí , con mis ojos, con mi boca, con mis manos.
No fue por su porte de príncipe alemán, ni por su bigote de mexicano recio, ni por su voz ronca y varonil, no fue por los mails extensos y plagados de bellas palabras seductoras, ni por las llamadas para despertarme con un beso cada mañana, ni por las flores que cada sábado llegaban, envueltas en celofán amarillo y que perfumadas regalaban su aroma al abrir sus pétalos escritos con versos rosas.
No fue por eso que le elegí…
Porque yo no era tampoco una princesa tersa y joven, ni un hada de mágica luz celeste, ni la ninfa regalada del olimpo, no fue por eso que le elegí…
Lo elegí , con mi mente, con mis sueños, con mi alma.
No fue por su constancia , ni por su paciencia, ni siquiera por los títulos que engalanaba con nobleza, no fue por los sueños que riendo contaba, ni si quiera por el brillo de sus ojos cuando me miraba.
Lo elegí, porque entre muchos descubrí que ni uno solo, sostenía sobre su frente, la simpleza del deseo impreso en la roca del tiempo, ese que deja el viento cuando acaricia la roca por años largos y deja huellas de un silbar travieso y porque sin escudos camina y sonríe sin prisa y el rigor lo vuelve canción, y la desesperanza la guarda en ese rincón….para que descanse y se vuelva energía y satisfacción.
Sentada estaba yo en el salón, mirando como bailaban pegados, nadando y flotando esa bella canción, que duró días , meses, años y yo seguía sentada en el salón.…….por ahora….

8 Comments:
Levántate. ¿bailas? Sí, dime que sí, sime que ya, que sí, que quieres bailar. Baila ya conmigo y abraza al príncipe al que esperabas.
me ha gustado tu blog...bailar y bailar pero no con lobos que abundan es una buena opción y también no dejarse engañar por las apariencias...
This comment has been removed by a blog administrator.
This comment has been removed by a blog administrator.
This comment has been removed by a blog administrator.
En tu escrito, Marandua, la piel se hace ensoñación y la ensoñación cobra cuerpo,rostro, manos.
Qué frases las tuyas, como esa del abrazo largo y redondo y la leche con vainilla, granadas palabras como fruta madura.
Y qué buena elección, la de aquél que sostenía sobre su frente la simpleza del deseo..¡Ay!
Tu carta baila con el cuerpo y con el alma.
Arazo, amiga.
Siento la repetición, no sé que pasó. Aprovecho para corregir mi última frase:ABRAZO.
"Me importas tu, y tu, y tu y nadie màs que tuuuuuuuu" Eso, una vuelta, otra, como en el cha cha cha(deberìas subirlo de nuevo)Ya me puse el liqui liqui blanco.¿Tienes la canasta de frutas?, o me hablaràs de los cuatro puntos cardinales que son tu razòn de ser(bueno, ahora son cinco). Si, por supuesto sigo admirando tu gusto por el arte de Botero; esa pareja vuela, danza, canta, en una tarde de sàbado. Si, cierro los ojos y la veo. Un abrazo al mejor estilo Caselo, con bolero incluìdo(elìgelo Tù esta vez, jejejeje)
Post a Comment
sopla unas letras sobre este tapiz de estrellas...
Subscribe to Post Comments [Atom]
<< Home